4/1/09

Nuevo año, mayor compromiso con Cristo

Un nuevo año ha comenzado. Se renuevan los sueños y las expectativas.
Atràs ha quedado un 2008 durísimo en muchos aspectos, y lo sentimos en Esquel desde principios de año con diversas situaciones que se dieron la más fuerte quizás fue la erupción del volcán Chaitén en Chile, en un momento donde hubo terremotos en China y otros lugares, guerras, amenazas de guerras y otras situaciones dramàticas.

En este 2009 hemos comenzado meditando sobre el Gran Mandamiento de Jesucristo. Hubo una ocasión en la que a Jesús le fue preguntado acerca del mandamiento más importante y el Señor con una calidad que solamente tenía un Maestro y Profeta como él, sintetizó "la ley y los profetas" (o sea, todo el Evangelio, toda la Biblia) en el mandamiento de amar a Dios en primer lugar, y luego al prójimo como nos amamos a nosotros mismos.

Luego de un tiempo, y antes de ascender a los cielos nos dejó la Gran Comisión. Tanto ésta como aquel, están íntimamente relacionados y uno se complementa con el otro. Si amo a Dios con todo mi ser, estaré capacitado para amarme a mí mismo, por ejemplo, en el cuidado de la salvación que Dios me ha dado. Asimismo como consecuencia de ese amor a Dios, amaré a mi prójimo (próximo) como me amo a mí mismo. Por lo tanto no dejaré que mi próximo siga su derrotero de una vida alejada de Cristo con el peligro de perderse para toda la Eternidad. Le compartiré el testimonio de Jesucristo, las buenas noticias.

Debemos preguntarnos entonces aquellos que nos llamamos hijos de Dios, por què muchas veces no predicamos el Evangelio.
Por què desobedecemos la Gran Comisiòn.
Por què derrochamos tanto tiempo, energía, recursos y atención en programas, (en la Iglesia)que muchas veces no sirven para atraer el mundo a Cristo.
Por què nos preocupamos tanto por la comida, las fiestas, la ropa y las vanidades de este mundo.
Será por eso que las iglesias no crecen como deberían crecer, porque muchos que nos llamamos cristianos estamos demasiado cómodos con nuestras costumbres y rutinas.

Pero el Señor no dejará de trabajar en su pueblo. El tiene un Plan Perfecto que se va cumpliendo día a día mientras las agujas del reloj de todos los tiempos avanzan hacia la hora cero, hacia "el día D".

Nosotros, humildemente y con valentía hemos adoptado este lema que viene a ser un propósito impulsor para cada individuo en esta congregación y para ella toda: "Un gran compromiso con el Gran Mandamiento y con la Gran Comisión para edificar una gran iglesia."

Invocamos la ayuda del Espíritu Santo para de esta manera renovar nuestro compromiso con Jesucristo, su causa, en una mayor consagración a El y así trabajar con el Señor edificando su Iglesia.

A Dios sea toda la Gloria, la Honra y la Alabanza, ahora y siempre.

Citas bìblicas aludidas: Deuteronomio 6:4-5; Mateo 22:34-40 y Lucas 10:27-37. Mateo 28:18-20; Lucas 24:47 y Hechos 1:8. Isaías 11:9

Esteban Blanco

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