28/11/10

Dios quiere bendecirte y prosperarte

Palabra basada en Deuteronomio Capítulo 10 desde el versículo 12 al primer versículo del capítulo 11.

v.12: Deuteronomio 5.33: “Andad en todo el camino que Jehová vuestro Dios os ha mandado, para que viváis y os vaya bien, y tengáis largos días en la tierra que habéis de poseer.”
Dios en verdad desea prosperarte, darte muchos días de vida, y una vida abundante, una vida con propósito, una vida próspera, pero próspera a la manera de Dios, de acuerdo a sus preceptos y estatutos, de acuerdo a lo que El ha preparado para tu vida. Sólo demanda que lo ames.

Deuteronomio 6.5: “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.”

En cierta ocasión preguntaron a Jesús cuál era el mandamiento más importante y Jesús dijo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende la ley y los profetas.” (Mateo 22.37-40).

Miqueas 6.8: “Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.”

No es un dios cualquiera el que habla, ES DIOS, EL GRAN YO SOY. Dueño de los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todas las cosas que hay en ella. Es Dios quien declara a su pueblo como “especial tesoro”, si su pueblo le presta oído a su voz y guarda su pacto, y dice “porque mía es toda la tierra”. (Exodo 19.5).
v.15: “y por cuanto él amó a tus padres, escogió a su descendencia después de ellos y te sacó de Egipto con su presencia y con su gran poder.” (Deuteronomio 4.37).

v.17. JEHOVA DIOS: Dios de dioses/Señor de señores/Dios grande/Poderoso/Temible/No hace acepción de personas, (no actúa con parcialidad)/No toma cohecho (no acepta sobornos, Dios no puede ser burlado, lo que el hombre siembre eso segará, siembra para la carne cosechará muerte, siembra para el espíritu, cosechará vida, y vida eterna)/Hace justicia al huérfano y a la viuda/Ama al extranjero y le da pan y vestido. (Romanos 8.6; 6.20-23;Gálatas 6.7-8).

v.20: Indica una íntima relación con Dios, una relación personal, un vínculo estrecho como el del marido y la mujer. Jeremías 3.14: “Convertíos, hijos rebeldes, dice Jehová; porque yo soy vuestro esposo…”

EL ES EL OBJETO DE TU ALABANZA Y EL ES TU DIOS.
V.16.Un corazón incircunciso es uno que está cerrado a Dios, que no ha comprometido su lealtad al Señor. Si la persona separa-saca-corta-extirpa de su corazón aquello que lo aparta de Dios, entonces el corazón se dejará guiar por la Palabra divina. Sin la circuncisión del corazón no puede haber verdadera reverencia o amor a Dios. Es necesaria una verdadera conversión, un cambio no en las formas externas, sino en lo interno, en tu esencia, en tu carácter, en los rasgos de tu personalidad que no glorifican a Dios.

¿Qué puede estar apartándote de la comunión íntima con Dios?
¿Qué es necesario extirpar de tu corazón para tener una lealtad completa con Dios?
¿La amistad con el mundo te aparta de Dios?
¿La amistad con alguien que no es cristiano puede estar apartándote de Dios y ser una mala influencia para tu vida?
¿El amor al dinero o las posesiones te aparta de Dios?
¿Qué impide un corazón circunciso, un corazón limpio, abierto para Dios?
Es necesario extirpar HOY de tu corazón aquello que produce un corazón dividido, un corazón infiel a Dios.
Dios no quiere una entrega a medias, Dios demanda un compromiso, una entrega absoluta, y quiere bendecirte grandemente y prosperarte.

EB

21/11/10

Mayor atención y cuidado a la Palabra de Dios

Palabra basada en Hebreos capítulo 1 hasta capítulo 2, versículos 1 al 4.


Dios habló a los profetas, y a través de los profetas. Dios habló de muchas maneras. Desde una zarza que ardía y no se consumía, a Moisés, a través de sueños a José y a Daniel, en visiones en el caso del profeta Ezequiel, a través de ángeles al sacerdote Zacarías, y directamente a través de la Palabra allá en el principio, en Génesis cuando había hablado a Abraham.

El escritor de Hebreos dice que en estos postreros días, directamente nos ha hablado por el Hijo. El apóstol Juan declara: “EN EL PRINCIPIO ERA EL VERBO, Y EL VERBO ERA CON DIOS, Y EL VERBO ERA DIOS. ESTE ERA EN EL PRINCIPIO CON DIOS. TODAS LAS COSAS POR EL FUERON HECHAS, Y SIN EL NADA DE LO QUE HA SIDO HECHO, FUE HECHO.” (Juan 1.1-3).

Jesús mismo es la Palabra encarnada, El ES la Palabra, y como Hijo es el Heredero DE TODO, la causa por la que fue hecho el Universo entero, es Jesucristo.
De El declara el escritor sagrado:

1) Es el Heredero de todo,
2) Por quien Dios hizo el Universo,
3) Es el resplandor de la Gloria de Dios,
4) Es la imagen misma de Dios,
5) Es quien sustenta todo con su palabra poderosa,
6) Es quien con su sacrificio en la cruz lavó nuestros pecados
7) Es quien está sentado a la derecha del trono de Dios.

Cristo es superior a los ángeles porque es el eterno Hijo de Dios glorificado y exaltado.

Los ángeles son espíritus ministradores, están al servicio de Dios y de la Iglesia, son criaturas, es decir, han sido creados. Dios ES DESDE LA ETERNIDAD Y HASTA LA ETERNIDAD. Y reina eternamente y para siempre. Los ángeles son destacados como ministros de Dios pero son tan dependientes y perecederos como las fuerzas de la naturaleza: vientos, espíritus.

Dios es el creador de los cielos y de la tierra, inmutable, nunca cambia. Los ángeles sirven, Cristo reina.

Por eso es necesario que pongamos mayor atención, más diligencia, más dedicación, devoción, entusiasmo, y sobre todo obediencia a la Palabra de Dios, no sea que nos deslicemos como un barco que en medio de la tormenta tienen que tirar el ancla y lo ha perdido. El rumbo de ese barco y su destino final es incierto y muy probable el desastre total.

Esteban dijo a sus oyentes y en pocos minutos sus asesinos: Ustedes recibieron la ley por disposición de ángeles y no la obedecieron. (Hechos 7.53).
Sabemos que el que violaba la ley de Moisés, por el testimonio de dos o tres testigos moría irremisiblemente…

La desobediencia a una revelación transmitida por los ángeles era severamente castigada. La indiferencia ante la salvación traída por Jesucristo recibe un castigo mayor.

La grandeza de la salvación se confirma por tres hechos:

1) Fue anunciada por el Señor
2) Confirmada por los apóstoles
3) Testificada por el ministerio del Espíritu Santo a través de milagros, prodigios, maravillas señales y el repartimiento de dones a su Iglesia.

Este es un tiempo de gracia pero también es un tiempo de apostasía, debemos prestar cuidado, mayor atención a la Palabra y eso se traduce en una mayor devoción, en una mayor consagración y obediencia sin dudar a la Palabra de Dios.

La devoción significa concentrarse en un esfuerzo particular, un propósito o causa. Aquel que se consagra a Jesús, reconoce su humana propensión al desaliento y procura superarla.

La Escritura moldea su manera de pensar, le inspira a la oración, a esperar en el Señor y a invertir tiempo en la alabanza y la acción de gracias.

Prestále atención a la Palabra de Dios y a tu relación con Jesús.
Dejá que Jesús y su Palabra sean el fundamento y sostén de tus pensamientos.

Celebra diariamente que has ganado el acceso a Dios gracias a la sangre derramada de Jesucristo.

Acercáte cada vez más a Dios con un corazón y una fe sin manchas.
Reúnete a menudo con la gente de Dios para alentarla e instarla a la justicia.
Busca a Dios diligentemente. Cree que El te recompensará por ello.

Practica la alabanza paciente y persistentemente.

EB

14/11/10

Poder divino para destruir fortalezas satánicas

Prédica basada en 2º Corintios 10:3-5:

"Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,"

Somos personas de carne y hueso que vivimos en medio de las realidades del mundo actual, sin embargo, no militamos según la carne, no libramos las batallas según el criterio del mundo. El mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. (1º Juan 2.17).

Vivimos en el mundo pero no somos del mundo. Dios te sacó de Egipto, de la esclavitud al pecado, a la idolatría. Ahora tenés una herencia que no se mancha ni se marchita, que está reservada en los cielos para cada uno de los hijos de Dios. Frente a esta rica herencia, lo que el mundo te puede ofrecer es de una pobreza y miseria espiritual tal, que lleva a la muerte, y no se puede comparar con la Gloria que Dios tiene para los suyos.

El mundo intentará seducirte para hacerte regresar a Egipto. La mujer de Lot volvió su mirada a Sodoma y quedó hecha polvo, fue alcanzada por el fuego del juicio de Dios.

Si depositas de verdad tus sentimientos en Dios, los deseos de la carne no serán un problema en tu vida, y podrás vencer todas las tentaciones.

Las armas con las que luchamos no son del mundo sino que tienen el poder divino para destruir fortalezas. No luchamos contra hombres ni mujeres, libramos una lucha espiritual, contra los ejércitos de maldad.

Una de estas armas es la espada más cortante que si fuera de doble filo: la Palabra de Dios. (Hebreos 4.12). Otra es la oración. La oración abre las cárceles, la oración sana al enfermo, la oración cambia gobiernos, la oración trae avivamiento, la oración es poder de Dios, es guerra, clamor, unción y es acción.

Somos soldados de Jesucristo. Militamos la buena milicia, firmes en la fe, una fe fundada no en la sabiduría humana, sino en el poder de Dios.

La Palabra de Dios es una fuerza poderosa y dinámica a través de la cual Dios realiza su propósito. Para arrancar, arruinar o destruir, derribar, edificar y plantar. (Jeremías 1.10). Dios dice acerca de su Palabra, de la que sale de su boca, "no volverá a mí vacía, hará lo que yo quiero y será prosperada en aquello para que la envié." (Isaías 55.11). ¡Dios apresura su Palabra para ponerla por obra!

Con la Palabra de Dios, viva y eficaz, derribamos, volteamos el orgullo, la soberbia humana y a la vez de origen diabólico, que son muros terribles que se oponen al conocimiento de Cristo. El orgullo levanta en la mente de la persona barreras de concreto que resisten al Espíritu Santo, que se oponen a la voluntad de Dios.

El mundo, la cultura del mundo, la sabiduría carnal, animal, diabólica se oponen al conocimiento de Cristo. Se libra una batalla en la mente con la Palabra, contra las ideas y actitudes arrogantes, contra la altivez. Dios destruye la sabiduría de los sabios y desecha el entendimiento de los entendidos. Por eso, nadie se considere sabio en su propia opinión.

Hay un antagonismo entre la sabiduría de este mundo y la sabiduría de Dios. Dios obra más sabiamente y de manera mucho más poderosa por vías directamente opuestas a las expectativas humanas: un niño naciendo en un establo, en un corral..., el hijo de Dios colgando en una cruz..., el Dios hecho hombre..., un Rey, pero no de este mundo, Rey Eterno, Admirable es su nombre, Señor de señores y Rey de reyes.

El mundo no puede conocer a Dios a través de su propia sabiduría (1º Corintios 1), por eso agradó a Dios salvarnos por la locura de la predicación. Mientras unos pedían señales, otros buscaban sabiduría, filosofando todo el día entre las columnas de mármol de los palacios griegos, (algunos de ellos pederastas, que si hoy vivieran entre nosotros estarían en la cárcel), "pero nosotros", dice Pablo, predicamos a Cristo, y a Cristo crucificado, para los judíos un tropiezo, para las razas del mundo una locura, pero para los llamados sean del pueblo que fueren, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios.

Por eso no nos avergonzamos del evangelio porque es PODER de Dios PARA SALVACIÓN para todo el que cree. (Romanos 1.16).

Por eso, es necesario y fundamental oír la Palabra de Dios, y oír con fe; obedecerla, anunciarla, predicarla llevando cautivos, sujetos, todos tus pensamiento A LA OBEDIENCIA A CRISTO. Debemos escuchar atentamente, oír con sumisión, asentimiento y acuerdo. Tenés que enfrentar cualquier pensamiento carnal que asalte tu mente, con resolución, con decisión, con la Palabra de Dios.

Consejo práctico: memoriza la Escritura y medita en ella como si fuera un acto de disciplina militar. Toma prisionero -en tu mente- cualquier pensamiento hostil, contrario a Dios y deséchalo para siempre. No permitas que el enemigo controle tu mente, deja que el Espíritu Santo la controle, aliméntala con la Palabra de Dios.

EB

7/11/10

Obediencia

En la segunda carta a su discípulo Timoteo, el apóstol Pablo le advierte acerca de las características de los hombres en los “últimos tiempos”; “tiempos peligrosos”: hombres “desobedientes a los padres…”.

En Mateo capítulo 26 versículos 36 al 46, se nos narra que Jesucristo oró tres veces al Padre para no ir a la cruz, pero inmediatamente, le expresó a Dios, “no se haga mi voluntad, sino la tuya…”

Entonces el autor desconocido de Hebreos, pero sin dudas inspirado por el Espíritu Santo, nos dice que Cristo por lo que padeció aprendió la obediencia: Hebreos capítulo 5 versículos 7 al 9. ¡Cristo “aprendió” a obedecer! Cristo ejemplo de obediencia.

Efesios capítulo 6 versículos 1 al 9, manda entre otras cosas: “Hijos, obedezcan a sus padres”. ¿Por qué debemos obedecer? Porque esto es justo y porque es el primer mandamiento con promesa: te irá bien, y tendrás una larga vida. A los desobedientes les va mal, a veces los linyeras y los que viven debajo de las autopistas o duermen donde los encuentra la noche y comen basura, no siempre, pero a veces, frecuentemente son personas que han sido desobedientes y rebeldes. Les va mal. Otros desobedientes mueren jóvenes.

Los padres son impelidos a obedecer a Dios para criar a los hijos sin exasperarlos pero en amonestación y disciplina del Señor. ¿Quién estableció o qué ley manda que los jóvenes deben salir los fines de semana?, (entiéndase por “salir”, salir de noche). ¿Dónde se manda que tienen que salir a bailar “porque son jóvenes y deben divertirse” lo cual generalmente incluye alcohol, peleas, sexo fuera de la voluntad de Dios, drogas, robos, etc.?

Encuentro en la Biblia la vara de la disciplina, la “escobadura” por ejemplo. ¡Gracias papá! ¡Gracias mamá! ¡Gracias Señor por la escobadura! Con el tallo se disciplina, con las hojas se hace un rico té…

Encontramos padres que cobijan a sus hijos de 18 o aún de 20 o más años de edad, bajo su techo. En algunos casos chicos que ni siquiera se reponsabilizan de sus bombachas o calzoncillos. Que se levantan a la mañana exigiendo sus derechos y poco dispuestos a cumplir con sus obligaciones. ¿Obligaciones? Sí, obligaciones…responsabilidades, disciplina.

Si tu hijo o hija vive bajo tu techo deberá ser criado de acuerdo a Efesios 6, si se rebela y se vuelca a la indisciplina el amor firme incluye la vara y aunque es desagradable castigar a un chico grande, reconozco que es un caso extremo pero si el hijo o la hija no entiende por las buenas, a causa del dolor entenderá porque padre que ama es el que castiga (Proverbios 3.12; 19.18; 23.14) y libra a su hijo de la muerte.

No encuentro en la Biblia límite de edad para el castigo con vara, a las edades que mencionamos denota un cierto fracaso en la educación paterna. Padre o madre que no obedece las indicaciones del Manual condena al fracaso a las futuras generaciones lo que puede incluir la muerte prematura de acuerdo a los dichos sabios de Salomón.
Empleados a obedecer a sus jefes, empleados cristianos con jefes cristianos no aprovecharse de esta situación, servir a la empresa o institución como sirviendo a Cristo.

Por último, encontramos este mandamiento: “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta, para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso”, está en Hebreos capítulo 13 de Hebreos, en el versículo 17, y en el versículo 7 nos estimula a mirar la conducta, el estilo de vida de quienes nos han dado la Palabra, nos ministran, nos pastorean, a imitar su estilo de vida, a obedecer sus enseñanzas.
En la primer carta de Pedro, en el saludo, capítulo 1 versículo 2, dice que hemos sido elegidos para obedecer a Jesucristo y ser redimidos por su sangre. Elegidos para obedecer.

En Hechos capítulo 5 versículo 32 leemos: “Nosotros somos testigos de estos acontecimientos, y también lo es el Espíritu Santo que Dios ha dado a quienes le obedecen”.

Estamos esperando y orando por un derramamiento del bautismo del Espíritu Santo. Aquí hay una clave, la obediencia. El Padre da ese bautismo a quienes le obedecen, no lo pueden esperar los rebeldes ni los desobedientes.

Pasos hacia una obediencia fiel

La fe cree en lo que dice Dios y actúa de acuerdo con su Palabra. La fe permite entrar al descanso que Dios ha prometido para todo su pueblo. Reconoce la completa obra de salvación, al mismo tiempo que obedece toda instrucción que viene de Dios.
No permitas que la rebeldía endurezca tu corazón.

Dedica todo tu corazón a obedecer a Dios y su Palabra. Confía que El hará todo lo que te ha prometido. Acepta ser corregido por la Palabra de Dios.
Obedece a los pastores, reconoce y coopera con el pastorado para que su trabajo sea más llevadero y en la Iglesia exista un clima de alegría y gozo.

(Se ha utilizado la NVI y Reina Valera 1960).

EB
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com