17/11/16

¿Cuánto invertimos para la salvación de las personas?

Miro y veo.
Qué ves?

Veo ministerios y congregaciones que invierten grandes sumas de dinero en traer músicos, en hacer "festivales", en realizar "congresos" y "retiros".

Y me pregunto, sólo me pregunto: ¿Cuánto de todo este esfuerzo está dirigido a la salvación de las personas?

Decía un misionero sueco que dejó sus huesos por estas tierras cordilleranas sureñas, que "los evangélicos" como no tenían bailes entonces iban a divertirse a las "campañas", "cruzadas", y cosas por el estilo.

Más allá que pueda ser controversial lo que él decía y me costaba tragar en ese entonces, creo que encierra una gran verdad.

La cuestión central debiera ser el cumplimiento de "La Gran Comisión" y que ésta no sea "la gran omisión" como decía el mismo misionero.

Esto es: predicar, enseñar, bautizar, básicamente hacer discípulos. Mateo 28.19-20:

"Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,  enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo."

Si fallamos en  esta misión sería trágico.

Es verdad que invertir en ministerios sean éstos músicos o "adoradores", profetas o apóstoles renombrados puede "edificar la iglesia" pero ya es hora que volquemos toda la "edificación" que tenemos para la gente que no ha escuchado el Evangelio.

Que impactemos la sociedad de tal manera que haya cambios profundos.

Si nosotros mismos como cristianos a veces ni cumplimos con las más elementales normas de la sociedad, pagar impuestos; respetar las señales y normas de tránsito, las disposiciones en cuanto al sonido en los "templos", de qué avivamiento o transformación vamos a hablar.

Bien que en medio de todo esto se ve a la Iglesia predicando, esforzándose por llevar las Buenas Nuevas a los que las tienen que oír y pueden recibir y el pan al hambriento y el abrigo al desvestido.

Deberíamos pensar no  presentarnos con las manos vacías delante del Trono de Dios.

Pr. Esteban Blanco



¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com