28/6/09

Una opinión y propuesta sobre la situación de "Guardería Mi casita"

No hace muchos días se dio a conocer en nuestra Esquel, la situación de la "Guardería Mi casita" fundada por los pastores Lennart Englund y su esposa a la que todos cariñosamente llamamos "Gunita".

Actualmente allí desayunan almuerzan y merendan alrededor de 80 chicos. Hay personal que atiende a estos niños y no solamente se les sirve alimento sino que se los contiene al brindarles amor y enseñarles los valores supremos del Evangelio de Jesucristo.

Muchos que hoy ya son hombres y mujeres de bien, pasaron por la guardería. Hoy nuestro hermano Lennart ya no está entre nosotros y su esposa sigue llevando adelante la obra que ellos habiendo venido de Suecia, su país natal, fundaron a orillas del arroyo Esquel.

Ciudadanos de aquel país europeo por años contribuyeron para sostener esta obra de amor. Hoy con la crisis que golpea fuertemente Europa y el mundo entero, las donaciones bajaron drásticamente y es hora que agradezcamos a Dios y a estas personas por lo que dieron y nosotros asumamos el ocuparnos de nuestro prójimo y no salgamos a dar la respuesta de Caín: "¿Acaso soy yo guarda de mi hermano?".

Cuando digo "nosotros" me refiero a la comunidad de Esquel que ya se está movilizando para llevar adelante acciones sustentables en el tiempo que signifiquen la continuidad de esta hermosa obra de Dios.

Pero más que al común de la gente este "nosotros" se refiere a aquellos que nos identificamos como "cristianos", "hijos del Rey", "discípulos de Cristo", hijos del dueño del oro y de la plata. Solemos predicar: "más bienaventurado es dar que recibir", enseñamos el amor práctico y sin dudas lo vivimos aún con todas nuestras fallas y falencias.

Nosotros, la Iglesia de Cristo en Esquel debemos pensar que si Jesús tuviera que elegir HOY, hoy domingo 28 de junio de 2009, si El tuviera que elegir -pienso yo- entre las alabanzas que con gran despliegue de equipos de sonido, instrumentos, etc. se elevan en su nombre, y dar de comer al hambriento como lo hizo en aquellas dos ocasiones en que multiplicó los panes y los peces y nadie se quedó con hambre, sin lugar a dudas Jesús eligiría esto último.

Es hora entonces que no miremos para otro lado, es momento de arremangarnos y unir fuerzas, no es de valientes tirar la responsabilidad a otros, nosotros somos los que tenemos que poner. Jesús preguntó qué era lo que tenían y con eso que parecía tan poco, dio de comer a miles en dos ocasiones. La iglesia en Esquel tenemos más que cinco panes y dos peces.


En cuanto a nuestra Congregación ya hemos iniciado una campaña que procuraremos mantener en el tiempo...

EB

21/6/09

La incredulidad: una en la lista de nuestros enemigos

La incredulidad es un pecado que nos priva de las bendiciones que Dios tiene para nosotros y que hiere su corazón. Es desconfiar de Dios: desconfiar de su voluntad porque no creemos que sea agradable y perfecta. Desconfiar de su protección y provisión. Desconfiar de su disciplina, no la creemos útil, queremos evadirla.

Esto comprende en definitiva, desconfiar del Amor de Dios para nosotros, en cambio cuando creemos en su Amor, se disipan las dudas y los temores. (1a Juan 4: 16-19). El diablo, que es padre de mentira, (Juan 8.44) se ocupa de sembrar la incredulidad en los corazones para que crean a la mentira y no a la verdad de Dios, que es Cristo. A la persona aún no redimida, la incredulidad no le permite alcanzar la salvación. Al cristiano lo priva de las bendiciones de Dios y por permanecer en este pecado, va minando su relación con Dios.

Lo contrario a esto es la Fe. Dice Hebreos 11.1: "Es pues la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve..." La Fe es un don de Dios, una gracia comunicada por el Espíritu Santo (Efesios 2.8). La Fe es una revelación. Dependemos de Dios para crecer en Fe. Debemos ser sinceros, perseverantes y negarnos a nosotros mismos llevando la cruz cada día mientras somos discìpulos de Cristo.

Podemos estar seguros de lo que no vemos porque no nos guiamos por lo que vemos con los ojos naturales sino por lo que vemos con los ojos de la Fe, con los ojos espirituales. Por eso es necesario que oigamos la Palabra de Dios (Romanos 10:17) y así se cumple 2a Corintios 4:18: "No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas." Debemos mirar todo a través de Cristo. Cuando alumbra el sol no vemos la luz en sus componentes, los colores del arco iris. Pero si colocamos un prisma y miramos a través de él seremos capaces de ver la hermosura de los colores que componen un rayo de luz solar.

Si perdemos la mirada en Cristo y comenzamos a mirarnos a nosotros mismos, ahí es cuando todo se vuelve gris y comienza a decaer nuestra espiritualidad, comienza a ser minada la fe por la incredulidad. Debemos levantar la mirada y mirar a Cristo dejando de lado la incredulidad.

Números capítulos 13 y 14 nos relata cómo el pueblo de Israel supo irritar a Dios por su incredulidad. Entonces dijo Dios: "¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos?" (Números 14:11) Luego Dios declaró: "No verán la tierra de la que juré a sus padres; no, ninguno de los que me ha irritado la verá."

La incredulidad es un pecado terrible y veamos cómo hace irritar el corazón de un Padre amoroso, misericordioso y justo. Estos no entraron en el reposo de Dios a causa de la incredulidad y quedaron para alimentar el proceso natural del desierto. Lamentable.

Los israelitas no confiaron en la promesa de Dios y mandaron 12 espías a ver si lo que decía el Señor era cierto, Tomás dijo "Si no meto mis dedos en las heridas de sus manos..." De los doce espías sólo dos, (Josué y Caleb) dieron un informe positivo porque lo que vieron les hicieron confiar aún más en la promesa divina, pero los otros diez trajeron llanto, queja, amargura, lamento al pueblo de Dios haciéndolo pecar.

Si Dios te ha dado una Palabra, CREE. Lo que El dice, CREELO. Lo que El es, CREE de todo corazón. No dejes por nada del mundo que satanás te robe lo que Dios tiene para ti.

Si este pecado ha anidado en tu corazón es momento de venir delante del trono de Dios con arrepentimiento. Si confiesas tu pecado y te apartas de él, alcanzarás misericordia.

Dios es bueno y quiere bendecirte, cree en El de todo corazón y verás la Gloria de Dios.

(Escrito inspirado en el Manual Lecciones para Células de la Iglesia Rey de Reyes)
EB

10/6/09

La fuerza más poderosa del universo entero

Así como Dios le manifestó a Josué su deseo de prosperarlo y que todo le vaya bien,(Josué 1:1-9); El quiere y dispone las cosas para que seamos prosperados y nos vaya bien. La parte "que le toca" a Dios y que El se compromete a cumplir es prosperarnos y que todo nos vaya bien, que tengamos éxito en todo lo que emprendamos.

La parte que nos toca a nosotros es esforzarnos y ser valientes, para lo cual debemos guardar su Palabra, es decir, creer en sus promesas, creer su Palabra y ponerla en acción, como lo hizo Josué.

Dios desea prosperarnos en todo. Todo incluye todo: Familia, descendencia, matrimonio, negocios, empleo, estudio, salud. Pero no hay resultados sin compromiso nuestro, un compromiso responsable para con Dios. No debemos esperar que las respuestas de Dios se ajusten a nuestro itinerario o a nuestros tiempos, postergando decisiones, dejando para más adelante lo que debemos decidir y hacer hoy.

La respuesta de Dios llega cuando ponemos su palabra en acción. Muchos desean resultados tipo "café instantáneo"; toman el vaso lo ponen debajo de la canilla, abren y listo. Pero los resultados no deben esperarse si no hacemos lo que Dios dice que hagamos. ¡Hay que poner la Palabra en acción!

Además Dios promete: "No te dejaré ni te desampararé". Dios es Fiel, su Palabra es verdadera y El no deja de cumplir todo lo que promete. Yo debo esforzarme, disciplinarme, someter mi voluntad y pensamientos a la voluntad de Dios, a la mente de Cristo, ser valiente; obstinado, caradura, arrojado, firme, seguro, decidido.

Los israelitas tenían que cruzar el Jordán y tomar posesión de la tierra.
Algunos podrían decir: "El desafío es grande, me canso de sólo verlo".Y es allí donde aparece otra promesa de Dios: "Todo lo que pises con la planta de tu pie será tuyo". Pero ante los tremendos desafíos que nos plantea el peregrinar en esta tierra, si nos sentimos cansados o a punto de desfallecer acudimos a otra promesa de Dios:

Se encuentra en Isaías capítulo 40 desde el versículo 29 al 31: "El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tienen ningunas....pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán."

La fe se apoya en las promesas de Dios, debemos permitir que el Espíritu Santo cultive este tipo de fe en nuestras vidas. El Señor es nuestro refugio, podemos vencer los temores de todo tipo en este tiempo de crisis. La fortaleza espiritual viene de esperar en el Señor. Dios es nuestro protector.

La Palabra de Dios es la fuerza más poderosa del universo. ¡Cree y actúa en consecuencia!
Que Dios te bendiga.

EB

1/6/09

Tiempo de crisis? Tiempo para sembrar, tiempo para cosechar


El domingo 31 de mayo nos visitó el Pastor Néstor Paylemán, del Ministerio Sion. Una poderosa palabra nos compartió basándose en Génesis capítulo 26, cuando la tierra estaba enfrentando una crisis de hambre.

Sin embargo, Jacob sembró y cosechó "a ciento por uno". Esta Palabra trajo fe, ánimo, gozo, valentía para soñar y alcanzar las promesas de Dios. Aunque atravesemos una gran crisis mundial es el tiempo para sembrar y cosechar.

El Pastor compartió experiencias personales donde Dios cumplió esta Palabra en su vida, ministerio y empleo.

EB
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