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Mostrando entradas de octubre, 2009

Convocatoria a cadena de oración

El dia 31 de octubre es el dia de Haloween "dia de los satanicos, donde se hace ocultismo, rituales, maldiciones etc etc", y todo hijo de Dios que quiera: puede unirse a la cadena de oración que se hará el dia ese d{ia y el 31, para CLAMAR a Nuestro Dios y Señor Jesucristo sobre los siguientes temas.


1) Para que sea pronta la venida de nuestro Señor Jesucristo (venga a nosotros tu Reino!)
2) Para que nos use a nosotros sus hijos para alcanzar las personas que hoy están perdidas y no conocen a Jesús.*
3) Para que nos use para alcanzar también a aquellos Hijos de Dios que están apartados de su camino.

(* Recordemos también que el pueblo de Israel tiene un velo en sus ojos, y gracias a ese velo que ellos tienen nosotros hoy podemos y tenemos la oportunidad de ser hijos de Dios, recordemos orar por el pueblo de Israel para que el Señor saque ese velo y vean que Jesús es el Mesías el Hijo de Dios)



Hermanos Clamemos para que nuestro Señor venga pronto y unámonos LA IGLESIA DE CRISTO en…

Los límites nos dan seguridad

Palabra basada en el Salmo 19

En especial, veamos los versículos 7-11 de este precioso Salmo de David.

"La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo"

Las sagradas escrituras son íntegras, de una manera absoluta, completa e indudable. La Palabra de Dios es íntegra en su certeza y segura en su confiabilidad.

"El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
"Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal.
"Tu siervo es además amonestado con ellos; en guardarlos hay grande galardón.”

Los mandamientos de Dios no nos son gravosos: (pesados)
Jesús nos dice:
“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil y ligera mi carga.” Mateo 11:29-30.

Los hijos de Dios debemos confiar plenamente e…

El modelo de Jesús

El Evangelio de Lucas narra que una noche Jesús estuvo de vigilia, orando la noche entera, y después, llegado el día escogió de entre sus discípulos a doce de ellos a los que llamó apóstoles. (Lucas 6:12-16).

Jesús tuvo muchos seguidores, pero con éstos cultivó una relación más cercana, especial, y sabemos también que de entre los doce tuvo más cercanía aún con Juan, Pedro y Andrés. La Biblia dice que los eligió "para que estuvieran con El, y para enviarlos a predicar," (Marcos 3:14)

Así nos traza Jesús un plan para la predicación del Evangelio, para la extensión del Reino de Dios, para el crecimiento de su Amada Iglesia, para el desarrollo del liderazgo y la consolidación de los frutos (vidas), para que "ninguno se pierda".

Hoy en día las iglesias que aún cuando predican y animan a sus fieles a predicar el Evangelio no tienen ningún plan a corto, mediano y largo plazo, ni ninguna estrategia, no crecen ni consolidan el fruto. Muchos entran quizás por la puerta de adel…

En un día puede desaparecer el pecado

Jonás 3:1-10

Jonás fue enviado a predicar a Nínive. Lo que el profeta pudo decir caminando por la ciudad, fue: "De aquí a cuarenta días, Nínive será destruída". Posiblemente era lo único que podía decir en el lenguaje o en el idioma de los ninivitas, un mensaje breve y contundente.

Por lo visto los oyentes sabían que provenía de Dios. El Libro de Jonás informa que los hombres creyeron a Dios y proclamaron ayuno, y se vistieron de saco de silicio "desde el mayor hasta el menor de ellos".

La conmoción fue tal que la noticia llegó hasta el rey de Nínive, que se despojó de sus ropas reales, salió de su silla y también se vistió de cilicio, sentándose sobre ceniza. Y mandó que ni los animales coman, todos de ayuno. Y que hombres y animales "clamen a Dios fuertemente, y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos."

Dijo el rey de Nínive: "¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pere…