25/1/09

Llamados para ser santos

La Palabra de Dios declara:"Bienaventurados los de limpio corazón, pues ellos verán a Dios." (Mateo 5.8)
Tambièn dice: "Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación y como fin, la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro".(Romanos 6.22-23).

Josué 24.14-28
El Señor te sacó de Egipto para que le sirvas. Egipto era esclavitud, sufrimiento, ataduras, falta de prosperidad, desnutrición espiritual. El te sacó de ahí para que le sirvas en temor y reverencia, en santidad. La única opción para tu vida es servir a Dios, consagrarte a El, no hay una segunda opción.
Fuimos llamados a ser santos como El es santo. Antes de conocer a Cristo hacíamos todo lo malo que deseábamos pero ahora obedecemos a Dios como buenos hijos.
Debemos crecer en santidad, no alcanza sólo con conocer la Palabra, y si no la conoces, ni hablar.
Necesitas conocer la Palabra de Dios lo suficientemente bien como para aplicarla a los distintas situaciones de tu vida. Dios promete que este tipo de fidelidad a su Palabra traerá consigo una vida de éxito y próspera.

Algunos buenos consejos para tu vida:
- Practica con regularidad la meditación y memorización de pasajes de la Escritura. Entonces toma la determinación de antemano cómo los pondrás en práctica. Estas promesas aseguran el éxito. (Josué 1.7-8)
-Identifica los hechos importantes en tu desarrollo espiritual. Es bueno llevar un cuaderno anotando tus experiencias de Dios y contarlas a otros para instruir y alentar. (Josué 4:4-7)
- Lo mismo que el pueblo de Dios recibió la circuncisión como una señal, recibe el bautismo. Repasa el significado y los beneficios del bautismo, conoce que esta es una clave para tener la victoria espiritual. (Colosenses 2.11-15)
- Incorpora la lectura regular de la Escritura como parte de la devoción personal y colectiva; en la familia, en tu grupo de discipulado o liderazgo. (Josué 8.34-35)
1a. Pedro 1.2-21.

Esteban Blanco

21/1/09

Preparados para alcanzar las promesas de Dios.

Leyendo el pasaje de Josué capítulo 1, podemos ver que cuando Dios llamó a Josué para tomar la Tierra Prometida, le ofrece la garantía de que no lo haría sólo, sino que Él jamas lo dejaría.
La conquista, el avance, el crecimiento, no lo lograría sólo, sino que todo el pueblo debía tomar el compromiso.

Juntos debían:
- Esforzarse y ser valientes.
- Meditar cada día en la Palabra de Dios.
- Prepararse, ya que no tendrían la provisión del maná, sino que dederían hacer sus propias provisiones.
Además, aquellos que ya estaban en su lugar prometido, debían salir a conquistar con el resto del pueblo, mostrando unidad y colaboración.

Para llevar adelante la Gran Comisión aplicando el Gran Mandamiento, debemos ser uno.

Josué nos enseña que:
*Debemos conocer a Dios y sus caminos.
*Esperar en Dios, en su favor, en su cuidado.
*Conocer su Palabra, meditando en ella.
*Descansar en sus promesas.
*Buscar a Dios en oración cada vez que tenemos que tomar una decisión.
*Aplicar la Palabra de Dios en toda nuestra vida.
*Dar a conocer a otros lo que Dios hizo por nosotros.
*Sentirnos parte de un cuerpo, para avanzar en unidad y conquistar los desafíos que Dios nos pone por delante.

Clamar con la confianza que Dios responde.(Jeremías 33:3)

16/1/09

"¿De dónde va a venir la próxima generaciòn de lìderes?"

Leemos en el Evangelio de Lucas, el capìtulo 5, versos del 1 al 10:

"Aconteciò que estando Jesùs junto al lago de Genesaret, el gentìo se agolpaba sobre èl para oìr la palabra de Dios.
"Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes.
"Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simòn, le rogò que la apartase de tierra un poco y sentàndose, enseñaba desde la barca a la multitud.
"Cuando terminò de hablar, dijo a Simòn: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.
"Respondiendo Simòn le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu nombre echarè la red.
"Y habièndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompìa.
"Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundìan.
"Viendo esto Simòn Pedro, cayò de rodillas ante Jesùs, diciendo: Apàrtate de mì, Señor, porque soy hombre pecador.
"Porque por la pesca que habìan hecho, el temor se habìa apoderado de èl, y de todos los que estaban con èl,
"y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simòn. Pero Jesùs dijo a Simòn: No temas; desde ahora seràs pescador de hombres.
"Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejàndolo todo, le siguieron."


Una de las palabras que màs llegò a mi corazòn en el Retiro del fin de semana pasado en Carmen de Patagones, es aquella que habla de la generaciòn que nos sigue. La pregunta es: "¿De dònde va a venir la pròxima generaciòn de lìderes?"

El predicador, el profeta Chuck Kaliszewski, dijo: -"Estoy preocupado, por 21 paìses, 4 continentes, muchas iglesias, muchas conferencias, iglesias grandes, iglesias chicas, no veo a gente queriendo entrar en el ministerio; veo gente queriendo trabajos, tener una familia, casa, auto..."

¿Vamos a influir a la pròxima generaciòn o la vamos a ignorar? Es que muchos ministros estamos desde los 40 para arriba. "El ministerio se està volviendo viejo", dijo el predicador, y agregò: "Pedro y estos muchachos dejaron todo para servir al Señor; esto no es fàcil para la gente joven.19 años soltero, sin hijos, a punto de ir a la Universidad, manejando el auto de mi padre, tenìa un trabajito: ¿Cuàl era el costo en ese entonces? Casi 40 años pasaron y estoy pagando el costo, muchas veces dejando a mi familia para ir a ministrar."

"Sin embargo, en tu palabra volverè a echar la red. Necesitamos agarrar la red y volver a tirarla. Captar las vidas y los corazones de los jòvenes. Aún tenemos tiempo para preparar a la pròxima generaciòn."

La pregunta que me estuve haciendo estos dìas antes del Retiro es la misma que se hace el profeta Chuck Kaliszewski: "Si me muero hoy, ¿quièn està preparado para tomar mi lugar?" Es decir, a quiènes estoy preparando para continuar la obra de Dios.

Aùn tenemos tiempo de creer en la palabra de Dios y volver a tirar la red. Esos lìderes no vendràn de otra naciòn, de otro lugar, es hora que sean de la propia casa.

Esteban Blanco

4/1/09

Nuevo año, mayor compromiso con Cristo

Un nuevo año ha comenzado. Se renuevan los sueños y las expectativas.
Atràs ha quedado un 2008 durísimo en muchos aspectos, y lo sentimos en Esquel desde principios de año con diversas situaciones que se dieron la más fuerte quizás fue la erupción del volcán Chaitén en Chile, en un momento donde hubo terremotos en China y otros lugares, guerras, amenazas de guerras y otras situaciones dramàticas.

En este 2009 hemos comenzado meditando sobre el Gran Mandamiento de Jesucristo. Hubo una ocasión en la que a Jesús le fue preguntado acerca del mandamiento más importante y el Señor con una calidad que solamente tenía un Maestro y Profeta como él, sintetizó "la ley y los profetas" (o sea, todo el Evangelio, toda la Biblia) en el mandamiento de amar a Dios en primer lugar, y luego al prójimo como nos amamos a nosotros mismos.

Luego de un tiempo, y antes de ascender a los cielos nos dejó la Gran Comisión. Tanto ésta como aquel, están íntimamente relacionados y uno se complementa con el otro. Si amo a Dios con todo mi ser, estaré capacitado para amarme a mí mismo, por ejemplo, en el cuidado de la salvación que Dios me ha dado. Asimismo como consecuencia de ese amor a Dios, amaré a mi prójimo (próximo) como me amo a mí mismo. Por lo tanto no dejaré que mi próximo siga su derrotero de una vida alejada de Cristo con el peligro de perderse para toda la Eternidad. Le compartiré el testimonio de Jesucristo, las buenas noticias.

Debemos preguntarnos entonces aquellos que nos llamamos hijos de Dios, por què muchas veces no predicamos el Evangelio.
Por què desobedecemos la Gran Comisiòn.
Por què derrochamos tanto tiempo, energía, recursos y atención en programas, (en la Iglesia)que muchas veces no sirven para atraer el mundo a Cristo.
Por què nos preocupamos tanto por la comida, las fiestas, la ropa y las vanidades de este mundo.
Será por eso que las iglesias no crecen como deberían crecer, porque muchos que nos llamamos cristianos estamos demasiado cómodos con nuestras costumbres y rutinas.

Pero el Señor no dejará de trabajar en su pueblo. El tiene un Plan Perfecto que se va cumpliendo día a día mientras las agujas del reloj de todos los tiempos avanzan hacia la hora cero, hacia "el día D".

Nosotros, humildemente y con valentía hemos adoptado este lema que viene a ser un propósito impulsor para cada individuo en esta congregación y para ella toda: "Un gran compromiso con el Gran Mandamiento y con la Gran Comisión para edificar una gran iglesia."

Invocamos la ayuda del Espíritu Santo para de esta manera renovar nuestro compromiso con Jesucristo, su causa, en una mayor consagración a El y así trabajar con el Señor edificando su Iglesia.

A Dios sea toda la Gloria, la Honra y la Alabanza, ahora y siempre.

Citas bìblicas aludidas: Deuteronomio 6:4-5; Mateo 22:34-40 y Lucas 10:27-37. Mateo 28:18-20; Lucas 24:47 y Hechos 1:8. Isaías 11:9

Esteban Blanco
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