30/3/11

Es hora de aprobar las primeras lecciones

Hebreos 5.12-14, 6.1-12

Esta Palabra es probable que no sea para todos en todo lo que voy a exponer, pero en ella hay una porción para cada uno y posiblemente para algunos es toda la Palabra. Sea una porción de ella, sean todas las porciones, hay Palabra de Dios para tu vida hoy y es fundamental recibirla con un corazón dispuesto.

Dice el autor “debiendo ser ya maestros…”, es decir, debiendo ya estar ocupados en la enseñanza de otros discípulos, debiendo ya estar desarrollando el ministerio de la enseñanza, llevando a cabo el cumplimiento de la gran comisión en hacer nuevos discípulos y enseñarles todas las cosas que Jesús nos ha enseñado a nosotros, “…debiendo ser ya maestros…”, es decir siendo instrumento de edificación en el Cuerpo de Cristo, y dando en vez de seguir recibiendo, y además “después de tanto tiempo…” todavía aún existe la necesidad y ella es visible, palpable, real, de que se te vuelvan a enseñar “los primeros rudimentos de la palabra de Dios” y algunos se han convertido en bebés muy grandes que han crecido en un área pero todavía siguen tomando la leche, como esos dos vecinos que yo tenía, uno que se llamaba Raúl y le decíamos “Raulito”, tenía 10 años y todavía andaba con el chupete por la calle y otro que tenía mas o menos la misma edad y la madre lo sentaba en su falda tan gordo y grande como era él y en el jardín, debajo del árbol le daba la mamadera como a un bebé, yo pasaba por la vereda y podía levantar un poco el cuello por sobre el cerco de ligustro y ver la escena.

Aún más, lo que está diciendo la Palabra de Dios es en otras palabras: -Hermanos, a esta altura de la vida ustedes todavía no aprobaron las primeras lecciones porque hay que volver una y otra vez a enseñarles lo mismo, a recordarles los principios básicos de la fe cristiana.

Ustedes con los años que llevan de cristianos ya debieran estar haciendo otros discípulos, enseñando a otros, pero tienen necesidad de que una y otra vez se vuelva a lo mismo, porque no aprueban las primeras lecciones, están estancados.

A veces cuando escucho ciertas noticias le digo a mi esposa: De qué valió entonces todos los años que hemos invertido en esta persona, dónde quedó el testimonio que le hemos dado, qué pasó con lo que le hemos enseñado, acaso le entró por un oído y le salió por el otro?
Entonces hay un retraso en el crecimiento espiritual. Bebés que ya tienen dientes pero no pueden comer alimento sólido, quieren seguir tomando la leche, quieren seguir con la mamadera, el chupete, los arrumacos, el talquito, la cremita, cuando ya debieran estar caminando y haciendo caminar a otros, cuando ya debieran estar vistiendo pantalones largos por decirlo de otra manera.

Se terminó la etapa de los redondeles y de los palotes, ahora ya hay que restar, sumar, dividir, escribir, redactar, multiplicar, trabajar con operaciones complicadas.
Pero este proceso no se trata solamente de un proceso que abarca el área intelectual sino la espiritual, se trata de tu corazón para con el Señor, de tu buena disposición para oír pero no ser solamente oidor, sino hacedor de la Palabra, un hijo de Dios obediente a los mandamientos de Dios, temeroso de Dios, hacedor de la Palabra.

Un cristiano que todavía toma lechita es inexperto en la Palabra de Justicia y el peligro es que no puede discernir entre el bien y el mal, entre lo que es del mundo y lo que es del Reino de Dios, no alcanza a darse cuenta que no se puede servir a dos señores, no se puede servir a Dios y a la vez servir al dios momo, a Satanás, a las riquezas, es imposible agradar a Dios con un corazón dividido, no se puede servir a Dios a medias, siendo tibios, no es posible llevar una vida agradable a Dios tratando de servir a Dios y a la vez a la carne, a los deleites, a las cosas de este mundo.

Por más lícitas que sean, no todo lo que sea lícito nos conviene.

Entonces la persona es una inexperta, no puede juzgar rectamente. Y de la misma manera corre peligro de muerte, de muerte espiritual, de apartarse de Cristo porque además un día va a decir que está aburrida de escuchar lo mismo: ¡Y cómo no vas a escuchar lo mismo si todavía no lo aprobaste!

Es más, el hijo de Dios tiene que estar capacitado para discernir entre las doctrinas que son de Dios y entre las que son torcidas, o del hombre, entre lo que es verdadero y lo que es falso, entre verdadera profecía y falsa profecía, entre verdaderos profetas y falsos profetas.

La Palabra nos alienta a seguir adelante, a ir camino a la perfección, a no estancarnos. Es hora de aprobar las primeras lecciones y pasar a temas más avanzados, es hora de dejar la leche y comer alimento sólido. Es hora de ser cristianos maduros.

Ya sabemos la que debemos confiar en Dios, y que debemos bautizarnos, también sabemos que los que creen en Cristo reciben el Espíritu Santo, que los muertos volverán a vivir y que habrá un juicio final. Todo esto lo seguiremos enseñando si así Dios lo permite. Si él no viene antes.

Pero los que dejan de creer en Cristo ya no pueden volver a ser amigos de Dios aunque alguna vez hayan recibido con gusto el mensaje de salvación y hayan creído que es un mensaje de Dios, que es la verdad. Si dejan de creer en Cristo es como si volvieran a clavarlo en la cruz y burlarse de él ante todo el mundo.

Dice la versión Lenguaje actual “no importa que hayan recibido el Espíritu Santo junto con los demás, ni que hayan sabido lo bueno que es el mensaje de Dios, ni lo poderoso que Dios será en el nuevo mundo, si dejan de creer en Cristo ya no podrán volver a él.
Y la persona es como un terreno, que al creer en Cristo recibe mucha lluvia y produce una buena cosecha para el sembrador y Dios lo bendice. Pero los que dejan de creer son como un terreno que sólo produce plantas con espinas: no sirve para nada, y Dios lo maldice. Al final, se le prende fuego.

Mis queridos hermanos, aunque les decimos estas cosas, dice el autor de Hebreos, estamos seguros de que ustedes no han dejado de creer sino que siguen confiando en Dios. Eso es lo mejor para ustedes, pues así serán salvados. Dios es justo y nunca olvidará tu obra y lo que haces para el Reino de Dios y el amor que muestras en tus acciones a El. Deseamos que sigan con ese mismo entusiasmo y fuerza iniciales, pero hasta el fin, perseverando, para que reciban con paciencia todo lo bueno que esperan recibir de Dios.

Nadie se vuelva perezoso, sin dudar un instante sigue el ejemplo de aquellos que confían en Dios.

Así recibiremos todo lo que Dios nos ha prometido.

EB

29/3/11

Un mandamiento nuevo

Juan 13:34 “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.”

Jesús y sus discípulos estaban compartiendo la cena en el aposento alto, donde Él les lavó los pies y les dijo que uno de ellos le entregaría. Jesús está a punto de marchar a la cruz, las hordas formadas por los escribas, los sacerdotes, los fariseos, el sanedrín y los soldados, armados con palos, espadas y linternas pronto irán a buscarlo y Judas lo identificará dándole un beso hipócrita y falso en la mejilla.

Pronto bajarán del aposento alto y saldrán rumbo al huerto de los olivos donde sucederá todo esto, y luego Jesús será colgado en la cruz.

Poco tiempo le queda a Jesús para compartir con los que ama, aunque luego de la cruz y la resurrección Él aparecerá a los discípulos y a más de 500 hermanos a la vez, durante 40 días antes de ascender al cielo, (Hechos 1.3,1a Corintios 15.6) son los últimos cruciales momentos antes de ser llevado al sacrificio de la cruz y lo que el Maestro va a transmitir a sus discípulos tiene que ser un mensaje importante, no hay tiempo que perder.

Es entonces cuando Judas salió a consumar su traición y era la hora de las tinieblas, que Jesús dijo que iba a ser glorificado con una gloria mayor, la de su entrega en la cruz, una entrega por amor.

Jesús habla de un mandamiento nuevo: que sus discípulos se amen unos a otros, así como El los ha amado, que también se amen entre ellos, porque es de esta manera en que el mundo conocerá que somos discípulos de Cristo, si tenemos verdadero amor los unos con los otros.

El amor de Jesús hacia los discípulos fue amor ágape, un amor verdadero y real, porque en la convivencia con este grupo de discípulos, algunos toscos pescadores, otros cuyo carácter era digno de ser apodado "hijos del trueno", algún incrédulo, otro impulsivo, salieron a la luz sus flaquezas y debilidades y Jesús nada podía recibir de ellos sino solo amarlos.

Suele decir el mundo y lo repiten los loros: "el amor es ciego" pero este amor fraterno y cristiano es un amor con los ojos bien abiertos con los que uno puede ver al otro tal cual es y no andar detrás de vanas ilusiones o imaginaciones e idealizaciones de la mente que ubican a la otra persona en algo que no es y posiblemente no será.

Por como es la naturaleza humana, entre las personas, el amor siempre tiene algún interés: me hace feliz amar a mi cónyugue, me hace feliz amar a mis hijos, amo mi empleo, etcétera. Pero el amor de Jesús a sus discìpulos fue de una entrega desinteresada y total. Jesús amó de tal manera a sus discípulos, se entregó tan apasionadamente y desinteresadamente a ese amor, que de verdad murió por amor.

Este mandamiento es nuevo porque Jesús ofreció una nueva norma y un nuevo motivo; ámense unos a otros, ámen a sus hijos, hijos amen a sus padres, esposos amen a sus esposas, esposas amen a sus esposos, amen a sus enemigos, amen a sus suegros, suegros amen a sus nueras y a sus yernos, ámense unos a otros con este amor que solamente se encuentra en el Reino de Dios y fluye del corazón mismo de Dios.

Este es un mandamiento de Dios, que el amor, la estima, la aceptación, la ayuda, la comprensión, el ánimo, la consideración, el respeto, el perdón, sea la característica de la relación entre los hermanos en la Iglesia, como Jesús amó a sus discípulos así debemos amarnos unos a otros.

Este amor no es el de un corazón bien intencionado sino del corazón de una persona que ha nacido de nuevo, que no necesita fingir, porque ama de verdad, entrañablemente, de corazón puro, (1a. Pedro 1.22).

1a. Juan 4:7 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.

1a Juan 4:8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.

1a Juan 4:9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.

1a Juan 4:10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

1a Juan 4:11 Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.

Este amor verdadero se manifiesta desde un corazón que sabe perdonar a los demás, que sabe perdonarse a sí mismo, y recibir el perdón de Dios y de los demás cada vez que ofende.

Si falta perdón en tu vida es porque falta amor, si falta amor está faltando comunión con el Amor, que es Dios, porque Dios es amor. Qué sanador es el perdón, el beso, el abrazo, palabras de aliento y ánimo, un amor demostrado en hechos concretos, no es un sentimiento, no se trata de sentir o no sentir, se trata de obedecer el mandamiento dado por Dios y en el camino El no nos dejará solos.

La preeminencia del amor (1a. Corintios 13)


Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes,(A) y no tengo amor, nada soy.
Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.
Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.
Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.


EB

24/3/11

Cultos especiales próximo domingo

El próximo domingo 27 de marzo tendremos dos servicios: uno a las 10 hrs. donde estará ministrando la Palabra el Pastor de la congregación, Esteban Blanco y otro a las 19 hrs. ocasión en que nos visitará el Pastor Marcelo Hoyos, de la Iglesia Vida y Renuevo de Esquel.

Invitamos a todas las personas que deseen asistir a un servicio de alabanza y adoración y de ministración de la Palabra de Dios a asistir y participar.

Dios es amor y está buscando corazones que lo deseen y lo busquen. Dios no vino para condenar al mundo sino para que el mundo sea salvo por El, y se nos reveló en Jesucristo su Hijo Amado quien en demostración de ese gran Amor vino y se entregó con mansedumbre y fue a la cruz.

Allí ocupó nuestro lugar y pagó por nuestros pecados, cargó con nuestras enfermedades y dolores, el castigo de nuestra paz fue sobre él y por sus llagas somos curados.

Murió y al tercer día resucitó con pruebas indubitables, se presentó a los apóstoles y a muchos otros hermanos, luego de 40 días ascendió a los cielos a la vista de los discípulos.

Está sentado a la derecha del Padre. Está al control de todas las cosas. Está trabajando en los corazones que se rinden a El.

Dios te ama y te está buscando, no dejes pasar esta oportunidad, no importa cuán grande sea tu necesidad o cuán sucio tu pecado, El te ama y te sanará, te limpiará, te perdonará y tomará tu vida en sus manos de amor.

Serán todos bienvenidos!
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