24/3/12

La locura que predicamos

Lectura: 1º Corintios 1.18-31

EL EVANGELIO ES LOCURA
a- Locura para el mundo, para los que lo rechazan: "¿Qué querrá decir este palabrero?" Así decían de Pablo los filósofos, los intelectuales de Grecia. (Hechos 17.18).
b- A Dios le agradó salvarnos por la locura de la predicación y no por medio del conocimiento humano (1.21).

EL EVANGELIO ES PODER DE DIOS
a- "Porque no me avergüenzo del Evangelio porque es poder de Dios  para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego." (Romanos 1.16).

HAY UN GRAN ABISMO ENTRE EL CONOCIMIENTO HUMANO Y LA SABIDURIA DE DIOS
a- Habrá confusión para aquellos que refugiándose en el conocimiento o los pergaminos acumulados rechazan a Dios, (v.9).
b- "Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos." (Isaías 55.8-9).
c- "Profesando ser sabios, se hicieron necios..." (Romanos 1.22).

SEÑALES O SABIDURIA, NI LO UNO NI LO OTRO
a- Los judíos pedían milagros y señales, los gentiles representados en los griegos, un mensaje que suene razonable e inteligente (v.22).
b- Los escribas y los fariseos le dijeron a Jesús: "deseamos ver de ti señal", El les respondió: "La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la   tierra tres días y tres noches." (Mateo 12.38-40).
c- La predicación de los apóstoles era confirmada por señales y milagros (Hechos 2.43;5.12) pero ni ellos ni los primeros cristianos estaban detrás de señales milagros o maravillas. Ellos predicaban a Cristo, daban a conocer el mensaje de la cruz y el Señor los respaldaba y los aprobaba.

EL MUNDO CONOCERA A DIOS (v.21)
a- No lo conocerá por medio de palabras de humana sabiduría ni a través del convencimiento lógico.
b- El mundo conocerá a Dios a través de la locura de la predicación y así será salvo.
c- "Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Dios, como las aguas cubren el mar." (Habacuc 2.14).

Continuará...

4/3/12

Los talentos y las motivaciones

En el Evangelio de Mateo, capítulo 25, versículos 14 al 30 Jesús pronuncia la Parábola de los talentos. El talento era de un gran valor, algo así como más de 21 kilos de plata, 60 minas o 6.000 dracmas. Digamos, para entender, que valía mucho, que tenía un valor muy alto.

A tres siervos se les da a cada uno según su capacidad. (Recomiendo leer toda la cita bíblica). Hoy quiero compartir acerca de la motivación del tercer siervo mencionado aquí.

Pues tanto el primero como el segundo, hicieron producir los bienes que eran del Señor. Pero el tercer siervo, a quien su señor califica de malo y negligente, tenía un concepto errado de su amo. Le tenía miedo, y el miedo lo paralizó. Fue y cavó un pozo en la tierra y enterró las mil (según la NVI) monedas de oro que se le entregaron para que las administre.

Entonces cuando -pasado mucho tiempo- regresó el amo. ¡El Señor regresa pronto, tendremos que rendir cuentas! Los llamó a sus siervos para que presenten sus informes y los dos siervos primeros fueron aprobados porque hicieron lo correcto, fueron motivados correctamente en sus corazones y no se quedaron paralizados, se movieron y produjeron y por eso fueron aprobados y promovidos a cosas mayores.

El siervo negligente en cambio, tenía una motivación errada, equivocada, desenfocada, incorrecta de su amo. Tenía miedo de su señor. Algunos tienen miedo del Señor. Están paralizados por el miedo y solamente calientan los bancos de la "iglesia" por algún tiempo cada semana.

Un concepto errado del Señor, una motivación errónea lleva a la inacción, a no hacer nada por el miedo a fracasar. La persona piensa que si hace algo puede equivocarse, piensa que va a fallar.

Es necesario estar fundados en el Amor del Padre. Dios nos ama con amor eterno. Siempre nos amó, siempre nos amará. No debemos hacer nada para "ganarnos" el amor de Dios.

Cristo en la cruz, entregado, sufriente, humillado, escupido, y entregando su vida por amor a nosotros, qué más podemos pedir. Hagamos lo que hagamos, Dios nos ama igual, nos equivoquemos o no, Dios nos ama.

Ese amor debe inspirarnos a servir a Dios. A no tenerle miedo, a vivir en temor de Dios, en santidad, amándole, sirviéndole, fructificando, multiplicándonos. Fieles en lo que se nos ha encargado. Aunque sea poco lo que hacemos o desarrollamos, en fidelidad.

Algunos han enterrado los talentos que Dios les dio. Es hora de desenterrarlos y hacerlos producir, ministrar con esos talentos. No descuidarlos, no abandonarlos, sin miedo, confiar en el Señor.

El te ama, confía con todo tu ser en El.
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