2/4/11

Discernir entre voces

(Tomado de www.nuevauncionministry.org)

¿Cómo distinguir la voz de Dios cuando otras voces se entremezclan y se agolpan en nuestros oídos?

Uno de los mayores problemas que tienen los cristianos es no distinguir "Lo que el Espíritu dice a la iglesia"
Si no oímos o entendemos lo que Dios está hablando es imposible conocer la voluntad de Dios respecto a lo que él está diciendo.

El pensamiento de la "carne" retumba en nuestro interior si no la silenciamos. Romanos 8. 5.
El espíritu del "mundo" vocifera más allá de lo imaginable. 2ª Corintios 2. 12.
La voz del pecado habla de cosas viejas y nuevas. Romanos 6. 12.
Y si no mandamos a enmudecer la voz del Diablo tratará de "Encantar" al que lo escucha.
Es una voz que induce, convence, subyuga, con astucia, como ocurrió con Eva, ella decidió creerle y abrió la puerta a un desastre cósmico. 2ª Corintios 11. 3.

El escritor a los hebreos dice que: "Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo" Hebreos 1. 1, 2.

Cuando Jesús ascendió a los cielos, envió al Espíritu Santo, quien hoy, es el que nos habla. S. Juan 16. 13.

Discernir es percibir claramente entre lo bueno y lo malo. Hebreos 5. 14. Y eso viene por la acción del Espíritu Santo que imparte el donde de discernimiento. A su vez, el conocimiento de Las Sagradas Escrituras, al cual se accede por revelación del Espíritu, permite discernir hasta la separación del alma y del espíritu. Hebreos 4. 12.

En el espectro de la radiofrecuencia hay diferentes niveles de onda que para oírlos hay que sintonizarlos. Todos son emitidos y viajan por el éter, pero se oyen solo si se sintonizan. Oír la voz del buen Pastor exige atención, se nos asegura que como "ovejas del Señor" no oiremos la voz del extraño. S. Juan 10. 3, 16, 27. Si estamos en 'Sintonía' con Dios oiremos lo que el Espíritu está diciendo a la iglesia hoy.

Jesús dejó claro que el Espíritu Santo vendría y nos guiaría a toda la verdad. Entonces podemos entender que el Espíritu Santo no empuja, sino que guía. El Espíritu es fiel, nunca fallará, es Espíritu de verdad que guía a toda la verdad. No debemos orar para que él nos guíe o para que nos hable. El está hablando a la iglesia, el es fiel y todo el tiempo quiere guiarnos. Creo que nuestra oración debería solicitar de Dios que nosotros nos dejemos guiar, que tengamos el oído abierto a Su voz.

Necesitamos ser enseñados a oír al Señor. Samuel un jovencito consagrado, servidor de Dios, nunca había oído a Dios, no conocía a Dios ni conocía la palabra de Dios. Pero Elí le enseñó como responder y a partir de ese día de todas las palabras que habló Samuel ninguna cayó a tierra sin cumplimiento.

"La precisión de la palabra profética, consiste en oír claramente para que se cumpla exactamente".

Pastor Juan Jose Churruarin

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