Obediencia es más importante que los sacrificios
Génesis 25.29-34 relata cuando Esaú, el primogénito de Isaac, vende los derechos de su primogenitura a su hermano Jacob, a cambio de un guiso. "De esta manera despreció sus derechos de hijo mayor" , termina diciendo la Palalabra en el versículo 34. Luego en el capítulo 27 de Génesis, en los versículos 30 al 40, tenemos el dramático relato cuando Isaac, en los últimos minutos de vida está dispuesto para bendecir a sus hijos, y Jacob, de acuerdo a lo negociado con Esaú, recibe la bendición de la primogenitura, en cambio Esaú, lamenta su decisión y procura encontrar un momento para el arrepentimiento, procurando con lágrimas esto, pero no lo logra. En Hebreos 12.16 la Palabra es dura con Esaú y lo pone al nivel de un fornicario por vender su primogenitura a cambio de un plato de comida. Cuántas veces los hijos de Dios "negociamos" y entregamos a cambio de lo que el mundo o la carne nos ofrece, algo que le pertenece a Dios y luego los resultados son desastrosos. Alguno ...